Esta
operación ayuda a que el
estiércol (abono) se mezcle bien con la tierra y
así mejorar su
fertilizacion,
además de facilitar la
circulacion del agua para un riego correcto, eliminar las malas hierbas, esto ayudara a su
descomposición para añadir materia
orgánica al suelo, y hacer menos compacta la tierra lo que provocará una mayor
oxigenacion del suelo redundando en un
hábitat mas adecuado para los microorganismos
descomponedores, como los fijadores de
nitrógeno atmosférico, y una mayor actividad
biológica del suelo. La labranza contribuirá a que las plantas se desarrollen
saludablemente y con mayores
garantias de resistencia a las enfermedades o insectos dañinos.